domingo, 27 de marzo de 2016

La fila

Muchos colegios siguen haciendo filas a la hora de entrar y salir del centro y para ir y regresar del patio.

El principal argumento a favor de hacer la fila en los centros gira en torno a la necesidad del centro de controlar y/o evitar los accidentes en las escuelas. De ahí, se deriva también la idea de que, haciendo la fila, se logra grabar en los maestros y alumnos un protocolo de actuación para los casos de evacuación, a base de interiorizar la fila en nuestra rutina diaria. 

 A mí, este argumento no me convence del todo, y les voy a explicar porqué. 
  
Un accidente es precisamente cualquier situación que escapa a nuestro control y en la que alguno de los protagonistas se ve dañado de alguna manera, sin que nadie pudiese haber hecho algo por impedirlo. Puedo entender que siguiendo un protocolo de evacuación evitemos males mayores. Sin embargo, creer que controlaremos en una situación de estrés o de pánico los daños que se puedan derivar de la misma no es más que una ilusión . ¿Acaso alguien está seguro de algo al 100%, más allá de que todos vamos a morir algún día? 

La ilusión de creer que podemos controlar todo aquello sujeto a un protocolo subyace bajo este argumento tan generalizado entre la comunidad educativa. 

Por otro lado, a lo largo de mi carrera como docente, me he tenido que enfrentar a innumerables conflictos a la hora de la fila. He aquí una muestra: 

- Seño, M. se coló.
- Nayra, P. me está molestando con el lápiz. 
- ¡Me están empujando! 
- ¡¡ L. está gritando en la fila !!
- ...es que yo no quiero ir en la fila con F. 
- ¡Buaaa!...me empujaron y me caí...

Por no hablar de la ansiedad que se vive en esas filas momentos antes de la salida al patio o de ir a casa o al comedor escolar, y, que puede generar y/o agravar dichos conflictos. Porque cuando un niño está en la fila, lo vive con la energía de alguien que sabe que ahora toca otra cosa y está deseando salir de su j-aula para poder brincar, saltar, correr, gritar...y poder echar para afuera toda esa energía acumulada durante la jornada escolar. 

He conocido maestros de infantil que se quejaban de la cantidad de tiempo y esfuerzo que supone "enseñar" a los niños a hacer una fila "con fundamento". He visto como de un curso escolar a otro, ese tiempo y esfuerzo era inútil porque durante el verano los niños "olvidaban" los beneficios de hacer la fila. 


También he conocido a maestros del último curso de primaria que homenajeaban tantos años de esfuerzo por parte de los niños y maestros con la típica frase de: ¿cómo es posible que los niños de infantil hagan mejor la fila? (Para luego sorprendernos cuando nos dicen que nuestras prácticas educativas también están relacionadas con la humillación y el acoso escolar). 

Algunos incluso hemos "innovado" a ritmo de cancioncillas y rimas para que fuese mas divertido, y les hemos explicado las razones "prácticas" tras nuestro empecinamiento en hacer la fila. 


Lo que muy pocas veces hacemos es CONFIAR. 


Enviamos un mensaje muy potente a nuestros alumnos y alumnas:  "No les creemos capaces de entrar y salir del centro sin liarla. No les creemos capaces de convivir en armonía" 


Y así, crecemos en la idea de que no conocemos el autocontrol y la empatía ...de que en situaciones de caos, el ser humano tiende a pisotear al otro para salvarse a sí mismo.
   
Me pregunto, ¿será por eso que, jamás, a lo largo de estos años, he visto que de adultos pusiéramos en práctica  en medio de un desalojo en un tiroteo o incendio, todo lo aprendido durante tantos años en la fila de la escuela?. Entiendo que el método en sí no es muy efectivo, en cuanto a nadie se le ocurre que en lugar de salir en estampida, podríamos hacerlo ordenadamente, en armonía, para evitar daños mayores, tal y como hacíamos en la fila en la escuela. 

Tengo una propuesta que deseo compartir hoy con ustedes: 

¿Qué tal dejar las filas para la cola del cine y del supermercado y emplear nuestro tiempo y energía en aprender cómo a través del autocontrol y la empatía podemos ayudarnos a nosotros mismos y también a los demás ?, ¿qué tal una escuela sin filas, una escuela que CONFÍE en la capacidad de cooperar del ser humano? 

(Pincha aquí si deseas conocer algo más de un centro sin filas)




4 comentarios:

  1. Gracias Nayra, me ha encantado, me ha gustado como entran en el cole en el CEIP que enlazas. Echaba de menos tus reflexiones linda.

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    1. Muchísimas gracias, Macu. Un abrazo "apretao".

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  2. me encantó! ays.... como me gustaría que entraran así en el cole de Ari.
    Besitos linda

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    1. Besos recibidos ¡Muchas gracias! Me alegra que te haya gustado. Ojalá que pronto sea una realidad en todos los centros. Un abrazo mi linda.

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